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Higiene dental infantil: cómo enseñar a los niños a cuidar sus dientes

Conseguir que un niño se cepille los dientes todos los días puede convertirse en todo un reto. Las prisas por la mañana, el cansancio antes de acostarse o el clásico “¡no quiero lavarme los dientes!” son situaciones que muchas familias conocen perfectamente. Sin embargo, crear una buena rutina de higiene dental desde la infancia es …

Conseguir que un niño se cepille los dientes todos los días puede convertirse en todo un reto. Las prisas por la mañana, el cansancio antes de acostarse o el clásico “¡no quiero lavarme los dientes!” son situaciones que muchas familias conocen perfectamente.

Sin embargo, crear una buena rutina de higiene dental desde la infancia es una de las mejores formas de ayudar a los niños a adquirir hábitos que pueden acompañarlos durante toda la vida.

La clave no está únicamente en enseñarles cómo utilizar el cepillo. También debemos conseguir que el cuidado de sus dientes se convierta en algo cotidiano, sencillo y positivo.

¿Cuándo debemos empezar a cuidar los dientes de los niños?

La higiene bucodental debe comenzar desde la aparición de los primeros dientes.

A medida que el niño crece, podemos ir convirtiendo el cepillado en una rutina reconocible: después del desayuno, antes de acostarse o siempre asociado a determinadas actividades del día.

Lo importante es que lavarse los dientes termine siendo tan normal como lavarse las manos, ponerse el pijama o peinarse.

La rutina es nuestra mejor aliada

Los niños aprenden mucho mejor cuando una actividad se repite de manera constante.

Por eso, una de las mejores estrategias consiste en establecer dos momentos claros de cepillado cada día, especialmente asegurándonos de realizar correctamente el cepillado nocturno.

Intentar hacerlo siempre aproximadamente a la misma hora y siguiendo el mismo orden ayuda a que el niño sepa qué toca hacer.

Por ejemplo: cenamos, recogemos, nos lavamos los dientes, contamos un cuento y nos vamos a dormir.

Cuando el cepillado forma parte de una secuencia diaria, poco a poco deja de percibirse como una obligación excepcional.

Los padres son su mejor ejemplo

Los niños aprenden observando.

Si ven a sus padres cepillándose los dientes diariamente, utilizando hilo dental y cuidando su boca con naturalidad, será mucho más sencillo que entiendan que ellos también deben hacerlo.

Una buena idea es cepillarse juntos.

Además de convertir el momento en una actividad familiar, permite que los niños imiten nuestros movimientos y entiendan que la higiene dental forma parte de la rutina de todos, no solamente de la suya.

Deja que participe, pero supervisa el cepillado

A muchos niños les encanta sentir que ya pueden hacer las cosas solos.

Podemos aprovecharlo.

Deja que el niño empiece a cepillarse y participe activamente en su higiene. Sin embargo, durante los primeros años un adulto debe supervisar y completar el cepillado, ya que los niños todavía no tienen la destreza necesaria para limpiar correctamente todas las superficies de los dientes.

A medida que desarrollen mayor habilidad manual podrán asumir progresivamente más responsabilidad.

Utiliza una pasta dental adecuada a su edad

La pasta dental también es importante.

Como recomendación general, debe utilizarse pasta dental con flúor, adaptando la cantidad y concentración a la edad y necesidades del niño siguiendo las recomendaciones profesionales.

En niños pequeños es especialmente importante controlar la cantidad utilizada y enseñarles progresivamente a no tragarse la pasta.

Si tienes dudas sobre qué pasta utilizar, durante una revisión podemos recomendarte la opción más adecuada.

Convierte el cepillado en algo divertido

Cepillarse los dientes no tiene por qué ser aburrido.

Podemos utilizar pequeños recursos para conseguir que los niños colaboren:

  • Elegir juntos su cepillo de dientes.
  • Utilizar una canción de aproximadamente dos minutos.
  • Tener un pequeño calendario de cepillado.
  • Cepillarse en familia.
  • Felicitarles cuando lo hacen correctamente.
  • Utilizar cuentos relacionados con el cuidado de los dientes.

El objetivo no es premiar constantemente el cepillado, sino crear una asociación positiva con el cuidado de su boca.

¿Cepillo manual o eléctrico para los niños?

Ambos pueden ser adecuados.

Existen cepillos manuales infantiles adaptados al tamaño de la boca y también cepillos eléctricos diseñados específicamente para niños.

En caso de utilizar uno eléctrico, debemos respetar las indicaciones de edad del fabricante y enseñar al niño a utilizarlo correctamente.

Más importante que elegir entre manual o eléctrico es conseguir una buena técnica y mantener la constancia.

¿Y el hilo dental?

Los espacios entre los dientes también necesitan atención.

Cuando existen dientes que están en contacto entre sí, puede ser necesario incorporar la limpieza interdental a la rutina del niño.

Al principio esta tarea debe realizarla o supervisarla un adulto.

Durante una revisión dental podemos enseñarte la técnica más sencilla y recomendarte el sistema más adecuado para tu hijo.

Evita utilizar el miedo al dentista

Frases como “si no te cepillas tendrás que ir al dentista” o “como no te portes bien, el dentista te hará daño” pueden parecer inofensivas, pero contribuyen a que el niño asocie la consulta dental con algo negativo.

Es mucho mejor explicar que el dentista nos ayuda a cuidar nuestros dientes y comprobar que todo está bien.

Las visitas periódicas desde pequeños también ayudan a que los niños se familiaricen con la consulta y vivan las revisiones con mayor naturalidad.

Dulces sí, pero aprendiendo a consumirlos

Prohibir completamente los dulces no siempre es la estrategia más realista.

Podemos enseñar a los niños que existen alimentos que deben consumirse de forma ocasional y prestar especial atención a la frecuencia con la que toman productos azucarados.

Es preferible evitar que estén picando continuamente golosinas, galletas o bebidas azucaradas durante todo el día.

Y, por supuesto, después debemos mantener nuestra rutina habitual de higiene.

¿Cuándo acudir al dentista con los niños?

Las revisiones periódicas permiten comprobar el desarrollo de dientes y boca, detectar posibles problemas y ayudar a las familias a mejorar los hábitos de higiene.

Además, nos ofrecen una oportunidad excelente para que los niños aprendan a cuidar su sonrisa desde pequeños.

La frecuencia de las revisiones debe establecerse de manera individual según las necesidades de cada niño.

Buscas dentista para tus hijos en Vigo?

Si quieres establecer una buena rutina de higiene dental en casa o tienes dudas sobre el cepillo, la pasta dental, el flúor o la técnica de cepillado de tus hijos, podemos ayudarte.

En Salvador Rico Odontología Integral, en Vigo, creemos que la prevención comienza desde la infancia.

Nuestro objetivo es que los niños aprendan a cuidar sus dientes de manera natural y que la visita al dentista forme parte de ese cuidado, sin miedo y con confianza.

Unos minutos de cepillado cada día pueden convertirse en un hábito para toda la vida.

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